| ✲ | Evolución.
El alma entra primero en el reino de los elementales, luego al reino mineral, después pasa al reino vegetal, luego al animal y finalmente al humano. En este estado humano, se hace consciente de sí mismo. Por eso se dice que “El hombre sabe que sabe, pero un animal solo sabe”. “El alma entra en este universo desde los estados inferiores. Generalmente entra en los minerales de la tierra, donde morará durante una era. Luego se convertirá en flor, pez, habitante de los mares y las aguas de las tierras, una serpiente, una criatura del aire, las cosas de las copas de los árboles, un animal de cuatro patas, y tras muchas encarnaciones entra en el cuerpo de un hombre” (The Shariyat-Ki-Sugmad, libro 1, p. 62). |
| ✲ | Aprendizaje.
Al elegir cuerpos diferentes y entornos diferentes, el alma tiene diferentes experiencias de la vida. El alma aprende a ver la vida desde diferentes ángulos. Puede vivir como hombre o mujer, de raza blanca o negra, en una familia pobre o rica, etc. Es un gran privilegio para el alma encarnar en el plano físico. Las lecciones que se aprenden en este plano no se consiguen en ningún otro lugar. La vida no es fácil para casi nadie, incluso puede ser muy dura. Pero, a veces, una vida dura es la mejor manera de aprender las lecciones espirituales. La experiencia nos enseña. Cuando aprendes una lección ya no vuelves a necesitar esa experiencia, y el karma asociado se termina. Esto no tiene nada que ver con el perdón o la absolución. Es crecimiento espiritual. En la vida se aprenden muchas lecciones, aunque hay vidas en las que no se aprenden lecciones importantes. Es por eso que se necesitan más vidas para tener más experiencias. La madurez y la sabiduría espiritual llega cuando nos damos cuenta de que somos los creadores de nuestra vida, cuando nos responsabilizamos de nuestras acciones y cuando aprendemos cómo actúa el ECK. |
| ✲ | Desigualdad.
Las personas llegan a este mundo al nacer con diferentes niveles de conciencia. Contrariamente a lo que dice la Declaración de Independencia Americana, las personas no han sido creadas iguales. |
| ✲ | Conocimientos.
Entre vida y vida, el alma no pierde los conocimientos adquiridos. El alma no olvida porque sigue conservando sus mundos internos. |
| ✲ | Personalidad.
La muerte del cuerpo físico no es la muerte de la personalidad. La personalidad sobrevive porque reside en los mundos internos. Por eso, a veces, cuando una persona muere, se aparece a sus familiares o amigos, o la ven en los sueños (normalmente más joven). Pero la personalidad se extingue al reencarnar. |
| ✲ | Vidas pasadas.
Cuando reencarnamos, la memoria consciente de las vidas pasadas se borra, es una tabla rasa. Sin embargo, permanece la memoria subconsciente de pasados eventos. Esa memoria subconsciente es lo que proporciona al alma una intuición sobre lo correcto y lo incorrecto. Es frecuente que las personas, al reencarnar, contacten con personas que han conocido en vidas anteriores. Por ejemplo, tu suegra pudo haber sido tu hermana en el antiguo Egipto, y tu hijo puede ser un amigo tuyo de una vida anterior. Pocos recuerdan las vidas pasadas. Recordarlas supone una ventaja, pues aportan mayor consciencia y perspectiva. Cuando reencarnas, apenas recuerdas lo que has sido en el pasado, especialmente después de los 6 años. Los niños hasta la edad de 4 años generalmente recuerdan una, dos o tres vidas anteriores, pero los padres no les creen porque no creen en la reencarnación, especialmente si son cristianos. |
| ✲ | Sexo.
En la primera encarnación del alma, normalmente toma un cuerpo masculino. En la siguiente vida toma un cuerpo femenino. Durante sus millones de encarnaciones en los mundos físicos, el alma alterna entre cuerpos masculino y femenino, aprendiendo lecciones mientras acumula y libera karma. |
| ✲ | Reencarnación en los otros planos.
De la misma manera que desde el plano astral reencarnamos en el plano físico, podemos, por ejemplo, estar en el plano causal y reencarnar en el plano astral. |
| ✲ | Reencarnación desde el plano causal.
Hay almas que están en el plano causal esperando reencarnarse. En este plano hay una especie de tobogán o rampa descendente desde donde las almas (bajo la apariencia de humanos adultos) se “deslizan” para volver a la tierra en un nuevo cuerpo. A medida que van bajando va cambiando su forma hasta que se convierten en niños. Al final caen como bebés en este mundo llorando y preguntándose qué ha pasado. Aterrizan en un mundo oscuro, en contraste con la luz del plano causal. Los bebés guardan solo una pequeña memoria sobre sus vidas anteriores. |
| ✲ | Aclara y racionaliza la filosofía.
Si viviéramos solo una vez, lo que nos ocurriese en la vida parecería arbitrario y fortuito. |
| ✲ | Talentos que tiene un niño y que no tienen los padres.
Esos talentos provienen de vidas anteriores. |
| ✲ | Las desigualdades al nacer.
Las personas no llegan a este mundo en pie de igualdad. Hay aparentes injusticias al nacer, como tener una deformidad, nacer en el seno de una familia pobre, tener retraso mental, etc. Es el destino elegido por el alma para su aprendizaje. |
| ✲ | Las desigualdades entre hermanos.
En una misma familia hay hermanos con diferentes cualidades. Hay niños que son superiores a otros desde su nacimiento. Hay niños con alto nivel intelectual, don de imaginación o sabiduría, y otros hermanos con menores cualidades. Cada niño está en un nivel de conciencia, que es el resultado de las experiencias y enseñanzas recibidas en sus vidas anteriores. |
| ✲ | Genios y torpes.
Hay personas que nace como genios y otros que aprenden más lentamente. La razón es que hay almas que han aprendido durante vidas anteriores. Por ejemplo, músicos que han practicado durante muchas vidas antes y siguen manteniendo su interés por la música cuándo vuelven. Mozart podía tocar el piano a la edad de 4 años. |